Negocio cerrado

Amo, y ahora amo al revés, de atrás hacia delante, subiendo y desmoronándome de nuevo. Amo de mil colores diferentes, amo sin nubes en el horizonte y a través de ellas; amo por amar, por amarme, como un sonambulista, como un desequilibrista en su trapecio sin red; también sin las cuerdas que lo sujetan al cielo. Amo por no necesitarme más, amo porque por fin me tengo: aquel que no fui y aquel que me olvide de ser. Amo como los viudos, como las aves que buscan comida; como los reos, sin tiempos, ni esperas. Amo como me amaría yo.

Por eso vuelo, lejos de aquí, porque por fin me he amado. Voy en busca de los caminos que unen las nubes, senderos de ida tan sólo reservados para aquellos que creen en ellos.

Buscaré algunas, esta vez para regalarlas. El negocio queda cerrado hasta septiembre. Desde Nicaragua, os las mandaré a portes pagados.

4 comentarios:

maribel dijo...

Yo no quiero ninguna nube,no sabria que hacer con ella porque yo soy mas del barrio de los pies en La Tierra,solo quiero enviarte una gran dosis de suerte,cuando miro a Marcos me doy cuenta que yo ya he tenido la mia.Espero que la tuya sea bien grande y te ayude a ser tan brillante como en todo lo que haces.

Ana dijo...

Yo también quiero amar(me) así.
¿No te has planteado que tal vez en lugar de recibir clases de las que tú y yo sabemos serías tú el que debiera impartir algún que otro cursillo?
Al parecer tenemos mucho que aprender de ti.

Besos en las nubes.

El Vendedor dijo...

Para Maribel:
Yo también tengo los pies en la tierra, Maribel, lo que pasa es que mi tierra se mueve.
Muchas gracias

El Vendedor dijo...

Para Ana:
no lo creo, Ana. El que da clases es el que ya está "licenciado" y yo acabo de matricularme en la vida.