He tenido que salir esta mañana temprano de nuevo hacia Madrid. Demasiado tráfico aéreo en el estrecho de Gibraltar, con varios helicópteros de la guardia civil española sobrevolando las aguas de la muerte, como buitres que limpian la carroña para que no huela. Fue el viernes por la noche cuando me fui hasta África, en una nube recién regalada por Johan Shnabel llamada Sierrilla, impecable, preciosa. Se pone de 0 a 100 sueños/hora en menos de ocho segundos. El sábado, al medio día, ya estaba junto al Lago Victoria, al lado de Sulita Puñales.
Pero apenas pude hablar con ella. Un pequeño brote de malaria la mantiene en cama. Es el precio que se paga por fabricar agua en Mugumu, mientras el resto protegemos nuestros ojos con gafas de sol de marca para que no nos deslumbre el ahogo del África que se muere.
Le escribí algo antes de irme:
“Buenos días, Sulita. Espero que hayas dormido bien. Me tengo que ir en mi nube, así que dejo esta nota junto a tu ropa, para no despertarte. He estado abrazándote todo la noche. Sudabas vida.
Un poquito”.
Un poquito”.
Nota del Vendedor: recomiendo la visón del post llamado "¿Seguimos callando?"de El Loko (con quien colecciono atardeceres).
6 comentarios:
Hola Vendedor, ayer tus nubes fueron las únicas que me hicieron reaccionar; por eso te pago con este ancla rota.
Un beso y gracias por tus nubes. Te seguiré leyendo.
Para Gloria:
He de decirte que eres la primera compradora que se decide a pagar su nube. Podías haberla pagado con ocres de aterdecer, con campos recién llovidos o con con suspiros (de amor). Pero hiciste bien. Estoy surtido de todo ello.
Échaba de menos un ancla rota que me hiciese reaccionar, como a ti, para no permanecer anclado en los fondeaderos que no quiero estar.
Gracias. Más que un pago, ha sido un regalo. Llegó en el momento justo.
El negocio de Compra Venta de Nubes, por fin empieza a funcionar.
Para Johan Shnabel:
Querido Johan:
Te escribo este comentario para decirte que la nube que me regalaste -Sierrilla-, la he tenido que vender. Sí, sé que no está bien desprenderse de los recuerdos, y menos este que venía de ti, pero necesitaba un ancla rota que me llevase a la deriva.
Te gustará saber que esa nube me llevó hasta África.
Gracias por tu comprensión.
Desde la orgía de Ella, llegué volando hasta este blog que compra y vende nubes.
Yo, ni tengo para vender ni jamás las compraría pero, ¿me puedes explicar cómo se puede viajar en ellas?
Un beso agradecido,
Para Aprendiza de Risas:
Si nos haces volar a los demás con tu aprendizaje de risas, ¿cómo no vas a saber viajar en una nube?
Ahora, eso sí, piensa en tener una propia o al menos pedirla prestada.
El ir de copiloto es menos mágico que viajar solo.
Gracias por soñar
No entiendo porqué tienes que aprobar mi comentario. Si decides ponerte a probar este, espero que te sepa lo suficientemente dulce.
Hay gotitas de sudor de sulita puñales, que serán agua, que serán nube. Si esa nube llega hasta el desierto de Namibia, permitirá crecer alguna planta milenaria. Si llega a ti, te abrazará. Puede que alguien si no, reconozca en el sabor de su vaso de agua, su gota de sudor, su gota de lluvia, su esfuerzo.
Publicar un comentario en la entrada